Cuentas individuales vs consolidadas: El caso de la “caída” de Iberdrola

Iberdrola “pierde” el 61% de sus ventas de un año a otro

Buscando información para escribir la guía Alerta: Banderas Rojas, me puse a mirar las cuentas de Iberdrola del 2025 y me llamó mucho la atención una cosa: en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, el Importe neto de la cifra de negocio caía un 61,58% de un año a otro.

Mientras tanto, los gastos de personal apenas bajaban un 10%.

Visto así, y pensando en Iberdrola como “la empresa que nos vende la luz”, este dato hace saltar todas las alarmas.

Una empresa que factura un 60% menos pero sigue pagando casi los mismos sueldos… ¿está aguantando gastos que ya no puede permitirse? ¿Va camino de un ERE? Algo no cuadra…

Pues después de mirar un poco más, y de preguntarle a la IA (para qué te voy a mentir), el motivo es un ejemplo buenísimo de por qué hay que tener mucho cuidado con qué cuentas estás mirando exactamente y por qué hay que rascar más allá de la superficie.

La trampa: no es “la Iberdrola de la luz”

Lo primero que hay que saber es que cuando hablamos de “Iberdrola” en el día a día, pensamos en el grupo entero: la que genera electricidad, la que te la vende, la que factura los recibos.

Esas son las cuentas consolidadas del Grupo Iberdrola, y ahí sí aparece toda la actividad real del negocio eléctrico.

Pero las cuentas que yo estaba mirando eran las de Iberdrola, S.A. a nivel individual, es decir, solo la matriz, la sociedad “holding” que está en el nivel más alto del grupo.

Y una holding no vende electricidad directamente: básicamente cobra dividendos de sus filiales, presta algún servicio interno al resto del grupo, y poco más.

No tiene fábrica ni una plantilla de operarios generando electricidad todos los días.

Esta diferencia lo cambia todo y fue lo que me llevó a engaño en un primer momento.

¿De qué está compuesta entonces esa “cifra de negocio”?

En las cuentas individuales de Iberdrola, S.A., el “Importe neto de la cifra de negocio” no es dinero por vender kilovatios.

Se compone de esto (en millones de euros):

Concepto20252024
Dividendos de empresas del grupo y asociadas2.1196.302
Ingresos financieros de valores negociables2623
Servicios prestados a empresas del grupo465469
Total2.6106.794

Como se ve, prácticamente toda la caída viene de una única línea: los dividendos que la matriz cobra de sus filiales, que pasaron de 6.302 a 2.119 millones.

El resto de partidas se mantienen prácticamente igual.

¿Y por qué cayeron tanto los dividendos?

La clave está en la propia memoria de las cuentasa anuales, que lo explica así:

-En 2024, una de las filiales (Iberdrola España, S.A.U.) aprobó un reparto extraordinario de reservas y dividendo a cuenta de 7.700 millones de euros, de los cuales 5.666 millones se contabilizaron precisamente en esa partida de “cifra de negocio” de la matriz.

Es decir, 2024 fue un año con un ingreso puntual y extraordinariamente alto por parte de una filial.

En 2025 no hubo un reparto de ese calibre, así que el ingreso vuelve a un nivel más “normal”.

El batacazo del 61,58% no es que el negocio se haya hundido: es que estamos comparando contra un año inflado por una decisión puntual de reparto interno de reservas.

¿Y entonces por qué los gastos de personal casi no bajan?

Porque no tienen nada que ver con eso.

Los gastos de personal de la holding dependen de su propia plantilla y su estructura de sueldos, no de cuánto dividendo decida repartirle una filial ese año.

Son gastos estructurales que se mantienen razonablemente estables año tras año, mientras que los ingresos por dividendos pueden ser tremendamente volátiles porque dependen de decisiones puntuales de reparto.

Por eso, cuando comparamos ambas partidas sin más contexto, parece que “algo no cuadra”.

Pero en realidad estamos comparando una partida muy estable (personal) con otra extremadamente variable y dependiente de decisiones puntuales (dividendos intragrupo).

La lección para cuando mires un balance

Antes de sacar conclusiones de un dato que parece una barbaridad, conviene hacerse dos preguntas:

  1. ¿Qué sociedad estoy mirando exactamente? Individual o consolidada no es lo mismo, ni de lejos.

    En grupos grandes, las cuentas individuales de la matriz pueden tener muy poco que ver con el negocio real que todos conocemos.
  2. ¿Esa partida puede tener algo puntual o extraordinario detrás? Antes de asumir que una caída (o subida) brutal es síntoma de un problema, merece la pena mirar la memoria (o preguntar a quién corresponda) y ver si hay una operación puntual que explique el salto.

Con estas dos preguntas me habría ahorrado la alarma sobre Iberdrola… y me llevo de paso una lección que sirve para leer cualquier balance con más criterio.

Si estás analizando los balances de una empresa “normal” de la que no tienes la memoria (como en este caso), o no conoces muy bien la operativa -ya sea porque llevas poco tiempo o porque no tienes un nivel de implicación alto-, lo que yo hago es preguntar a la persona que tenga esa información.

A veces un hecho puntual o aislado desvirtúa un balance y, si lo desconoces, puede llevarte a conclusiones equivocadas.

Pero al aclarar ese “distorsionador”, todo cobra sentido.

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